ISOTYPE (International System of Typographic Picture Education), institución creada y dirigida por Otto Neurath en los primeros años veinte, que inicialmente se llamó “método de Viena” fue un intento decisivo de reducir la ornamentación en los mensajes gráficos, introduciendo el uso de pictogramas, iconos y otras formas gráficas elementales. Neurath, filósofo austriaco, que pretendía la creación de un lenguaje basado en esos iconos y pictogramas cuyo objetivo sería comunicar mensajes complejos usando la menor cantidad posible de texto (“las palabras separan, las imágenes unen”). Mediante un código icónico integrado en una narrativa visual se buscaba comunicar eventos, objetos y relaciones complejas. Su objetivo era, dicho en otras palabras, desarrollar representaciones pictóricas que pudieran complementar o sustituir al texto, ya sea hablado o escrito, en cualquier lenguaje, de forma comprensible para el mayor número posible de personas. Obviamente, la peculiaridad de este lenguaje universal se basaba en la simplificación máxima de los elementos gráficos, de los detalles que entorpecieran la recepción de los mensajes.
Las bases de ISOTYPE hay que
buscarlas en el funcionalismo gráfico derivado de la Bauhaus y de algunas de
las vanguardias artísticas desarrolladas durante las primeras tres décadas del
siglo XX. En este International Picture Lenguaje de Neurath, cuyas unidades semánticas básicas son los iconos, habrían
de bastar únicamente tres vistazos para comprender el contenido. El primero
habría de percibir las cualidades más importantes del objeto representado; el
segundo, las menos importantes, y el tercero, los detalles adicionales.
Es cierto que las raíces del
trabajo de ISOTYPE estarían en la tradición histórica de la
presentación de datos estadísticos que tuvo sus inicios en la última parte del
siglo XVIII y que tuvo su periodo álgido durante el siglo XIX, pero también en
la tradición educativa, de elaboración de materiales de información y
comunicación con una finalidad claramente pedagógica y divulgativa, además de
las ya citadas influencias citadas
de las vanguardias y el funcionalismo gráfico centroeuropeo de las primeras
décadas del siglo XX.
Muchas de sus propuestas se
convirtieron posteriormente en prototipos para la realización de tablas
estadísticas y gráficos comparativos, así como en los sistemas de señalización
y de pictogramas, tan generalizados en aeropuertos o eventos internacionales
como son las olimpiadas, donde se hace necesaria una comunicación que traspase
las barreras lingüísticas. Sin embargo, Neurath siempre insistía en el
carácter de su lenguaje de
imágenes en relación con el
lenguaje verbal. Y definía ISOTYPE como un lenguaje de apoyo: “algunas palabras
de explicación –decía- son necesarias en un gráfico”.
Otro aspecto que nos resulta muy
interesante señalar sobre el trabajo de Neurath y su ISOTYPE para comprender el
trabajo actual de la elaboración de representaciones gráficas tanto en
editoriales, como en agencias o en periódicos es el sistema o funcionamiento de
trabajo en equipo, pues como ya se ha señalado en la introducción de esta
investigación, el diseño y la visualización de información es una actividad
pluridisciplinar. En este sentido, Otto Neurath concibió, desarrolló y llevó a
la práctica en su organización la figura del transformator, término alemán, que podría traducirse por “transformador”. Se trataba del
profesional encargado del proceso de analizar, seleccionar, ordenar y convertir
en “visual” la información, los datos, las ideas, las implicaciones o relaciones…
En este sentido, Robin Kinross defiende la vigencia de ISOTYPE en la
actualidad, no como un sistema o método establecido y cerrado, sino más bien
como una aproximación al diseño, a un concepto de diseño entendido como “forma
y método de pensamiento”.
ISOTYPE llevó a cabo de forma temprana un sistema de trabajo
que requiere de método y de equipo para la realización de sus proyectos. Marie
Neurath explicaba así este proceso de trabajo:
“Desde que se
tienen los datos, los textos y las figuras en bruto, hay que recorrer un largo
camino para extractar los hechos y los datos esenciales y convertirlos en
imagen. Es la responsabilidad del transformador entender los datos, conseguir
toda la información necesaria de los expertos, decidir cual es la que se va a
transmitir al público, hacerla comprensible, conectar con el público con un
conocimiento general o con aquel que ya conoce unos códigos ya aprendidos de
otros gráficos anteriores. En este sentido. El transformador es el que vela por
el lector, por los intereses del público.”
Vemos pues, cómo una de las
lecciones más interesantes que podemos aprender de ISOTYPE en su trabajo de
representación gráfica de la información, además de esa vertiente pedagógica y
divulgadora de la información transformada en conocimiento, es la organización
de pequeños equipos de trabajo, con diferentes especializaciones para resolver
un proyecto y un coordinador que se responsabiliza del conjunto de piezas
gráficas producidas.
Además, ese estilo sobrio y
sencillo de los gráficos de la etapa más madura de ISOTYPE, resultan aún hoy
contemporáneos; aunque también muestran ciertas reminiscencias de trabajos
gráficos más antiguos: mapas pictóricos y semipictóricos, dibujos de línea
esquemáticos que nos recuerdan a los grabados de la Enciclopedia Francesa. En
consecuencia, se puede afirmar que las fuentes de las que bebió Neurath fueron
diversas y muy bien elegidas.
Durante las varias décadas que
ISOTYPE se mantuvo activo trabajando en diversos países también ejerció una
gran influencia en el trabajo gráfico editorial, corporativo, publicitario o
didáctico especialmente en Centro Europa y Estados Unidos.
Podríamos citar diversos ejemplos pero baste únicamente el diagrama o plano del Metro de Londres, realizado en 1933 por Harry Beck, y considerado como un “clásico en la historia del diseño”, aunque su autor responsable no era ni diseñador profesional ni artista gráfico, pero es obvio que comparte ese estilo sobrio, esquemático, abstracto… y ese método ISOTYPE.
Podríamos citar diversos ejemplos pero baste únicamente el diagrama o plano del Metro de Londres, realizado en 1933 por Harry Beck, y considerado como un “clásico en la historia del diseño”, aunque su autor responsable no era ni diseñador profesional ni artista gráfico, pero es obvio que comparte ese estilo sobrio, esquemático, abstracto… y ese método ISOTYPE.







