Vuelven los rotuladores de color, el papel, el cartón y la caligrafía espontánea para expresar los nuevos lemas, las nuevas propuesta. Un movimiento juvenil que nace en la Puerta del Sol de Madrid, pero ubicado en el Mundo. Ayer y hoy: Mayo del 68 y Mayo de 2011. Una expresión gráfica urgente que convive con las redes sociales.
Actualizar el diseño de revistas
Remodelar o actualizar el diseño de una revista requiere una planificación y un trabajo bien organizado, desde la portada y la sección de contenidos hasta la última, teniendo en cuenta siempre los objetivos que se persiguen.
Mario García
reduce el proceso de rediseño de un producto gráfico informativo, desde un
folleto de dos páginas hasta el mayor de los periódicos, revista o sitio web a
cuatro fases:
La fase de briefing, de recogida de información sobre el proyecto, pensando
siempre en que se trata de un proyecto para el futuro, y no únicamente para el
momento.
La fase de bocetos, en que los
diseñadores preparan dos o tres versiones con diferentes estilos para su
discusión.
La fase de realización de un prototipo. Se trata de un ejemplo completo del nuevo producto. Es una versión
con la que ya es posible realizar un test con las audiencias y públicos
previsibles.
La fase de implementación. En
esta etapa se prepara un manual de estilo y se forma a los diseñadores para que
posteriormente apliquen ese diseño número a número. Esta fase de “formación” es
básica para poder garantizar que el diseño va a seguirse con fidelidad.
Mario García también ofrece diez consejos, avalados por su
experiencia práctica en múltiples periódicos de todo el mundo, para la
realización de un rediseño:
- No todos los casos de rediseño son iguales. Hay que adaptarse a las necesidades del producto que va a sufrir la remodelación.
- Distintos grados de cambio, que han de afectar a distintos niveles.
- Revisar y analizar la publicación en torno a los cuatro pilares estructurales: tipografía, página, arquitectura y color.
- Encontrar una fórmula para subrayar la jerarquía de las historias
- Arquitectura: desarrollar al menos dos patrones de retícula, con columnas de diferentes tamaños, e incluso, combinarlos.
- Tipografía: probar con varias combinaciones.
- Color: definir una paleta limitada
- Énfasis en la navegación, para apaciguar la impaciencia de los nuevos lectores. Es un aspecto prioritario en el proceso de rediseño.
- Revisar el orden de las secciones y la paginación.
- Trabajar estrechamente con los editores, los periodistas y los reporteros.
Por su parte
Rolf F. Rehe también reducía a cuatro pasos o etapas la remodelación o rediseño
de un periódico. Un primer paso previo es el del análisis editorial y gráfico
de la publicación, desde la posible reestructuración de contenidos o
incorporación de nuevas secciones hasta la aproximación a un nuevo tipo de
maqueta, el número y el ancho de las columnas, los tipos de letra, variaciones
y tamaños a utilizar, las cabeceras de sección…
El segundo paso es el de la
realización de un prototipo impreso y que se acerque lo más posible al
resultado final de la producción para ser discutido y evaluado por el equipo de
dirección. Una vez aprobado y finalizado el diseño, tanto el equipo de
redacción como de producción ha de introducirse en el nuevo concepto.
Después
se realiza un libro o manual de estilo que explique e ilustre con todo detalle
los distintos aspectos del nuevo diseño y cómo debe ser aplicado.
Y el último
paso es el de la materialización o implementación del nuevo diseño en cada
número y cada día, que puede hacerse de golpe o gradualmente, en varias fases,
según decida la dirección. Sobre este punto, Rehe opina que no hay una
indicación clara de que los lectores de periódicos prefieran un sistema u otro,
pero sí aconseja que se les comunique las razones de los cambios en el diseño
antes y durante el proceso de rediseño.
Diseño gráfico
apuntes,
Diseño editorial,
Rediseño
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








